

P. José (José Eleuterio Anaya Rodríguez)
20 de febrero de 1933 + 1 de noviembre de 2007
Inicio este relato justificando el por qué incluyo al P. José en este conjunto de nuestros Hermanos que nos han precedido en el cielo.
El P. José fue un gran amigo nuestro en El Salto P.N. Dgo. Él nos motivó a iniciar las misiones lasallistas en la Sierra de Durango en 1982 y nos apoyó con gran entusiasmo. El fue también quien consiguió y tituló la casa del Centro cultural y social La Victoria para que se estableciera en ella una Comunidad de Hermanos de las Escuelas Cristianas.
Invitado por el P. José (José Eleuterio Anaya Rodríguez), terciario carmelita y párroco de la localidad, Parroquia de la Purísima Concepción, llegó en 1982 el primer grupo de lasallistas como misioneros de Semana Santa, coordinados por los Hnos. Lorenzo González Kipper y Ramón Hernández Carpio.
A partir de entonces los Lasallistas, acudimos gustosos al llamado del P. Anaya, multiplicamos cursos de fortalecimiento de la fe, bíblicos y catequísticos, tanto durante las vacaciones de verano y como de Navidad. Desde aquel año, 1982, las Misiones Lasallistas de Semana Santa, crecieron sirviendo cada vez a más pueblos. Las fraternidades misioneras quedaron integradas por alumnos, exalumnos, maestros, padres de familia, amigos, Sacerdotes, Religiosas y Hermanos. El número de misioneros llegó a ser de 2500 en el año 2000, atendiendo 200 pueblos de ocho parroquias, incluyendo la zona indígena tepehuana.
Considerando las ingentes necesidades educativas de los habitantes de la Sierra y entusiasmado por la acción tan significativa lasallista, el P. José Anaya Rodríguez se propuso, desde 1986, impulsar la creación de una Comunidad de Hermanos en El Salto. Apoyado por el Sr. Obispo Francisco Medina Ramírez, ocd, (7 diciembre 1973 – 13 de octubre de 1988, día de su fallecimiento) el P. José envió, el 19 de septiembre de 1987, una primera carta de solicitud de Hermanos. La respuesta del Consejo de Distrito fue poco alentadora. Sin ningún desánimo el P. José, apoyado siempre por mí, se dio a la tarea de construir una Casa para los Hermanos y un año más tarde, en Diciembre de 1988 reiteró la solicitud afirmando que la Casa estaba terminada y totalmente equipada, que la razón que lo movía era el carisma el Instituto, carisma educativo al servicio de los pobres y que estaba de acuerdo en firmar el Contrato que los Hermanos le propusieran.

En Marzo de 1989 el Hno. Visitador Everardo Márquez le contestó muy atentamente que aunque valorando su petición y reconociendo la gran necesidad de educación “por desgracia carecemos de personal y no vemos posible a corto plazo ni siquiera a mediano” acceder a su petición. El Sr. Cura José Anaya de recia fe, vuelve a la carga reiteradamente los años siguientes. En 1991 organiza una solemne procesión relatada en la HISTORIA DE LA COMUNIDAD Lasallista en EL SALTO.
El 16 de Julio de 1991, fiesta de Nuestra Señora del Carmen, patrona especial de la Prelatura el Padre José Anaya Rodríguez, apoyado por el nuevo Obispo, D. Manuel Mireles Vaquera (13 de Octubre de 1988 – 28 de septiembre 2005 fecha en la que se retira) envía una nueva carta.
Y organiza una procesión desde el “Tope” de la carretera Durango-Mazatlán, llevando él el cuadro de SJBS al frente de la procesión y mucha gente, motivada por él y muchos Hermanos lo acompañamos. La meta de la procesión era la casa de la Colonia La Victoria, mandada construir por el Padre José Anaya R. La Casa era donde los Hermanos estaban invitados a vivir. El P. José celebró la misa en el jardín, frente a la gran cruz del apostolado que él mismo había colocado. Al terminar la misa lo acompañamos al segundo piso de la casa, el llevaba el gran cuadro de la imagen de San Juan Bautista de La Salle y al colocarla dijo: “Hoy es un gran día, porque si el Padre (La Salle) entró a la casa, pronto, con la ayuda de Dios, entrarán sus hijos”.

El Consejo del Distrito México Norte se reunió el 20 de septiembre de 1991 para prever la celebración del tercer centenario del Voto Heroico del Fundador y de los primeros Hermanos. Los Hermanos Consejeros no encontraron nada más significativo que acceder a la petición del Sr. Cura, P. José y del Sr. Obispo de El Salto D. Manuel.
En forma unánime el Consejo de Distrito optó por honrar al Santo Fundador, arrojándose decididamente en manos de Dios y comprometiéndose en esta nueva proyección al servicio de una población pobre y necesitada “que es una obra vista con cariño por muchísimos Hermanos que han tenido alguna experiencia misionera en Semana Santa”, según se lee en el Acta del Consejo y que “quiere ser un gesto de entrega al necesitado en este año del Tricentenario del Voto Heroico” por lo cual se toma el Acuerdo de “abrir una Comunidad de Hermanos en El Salto, Dgo, en Agosto de 1992”.
Esta decisión fue aprobada por el Consejo General de Roma, Acta 929108, del 25 de enero de 1992. Y el 15 de agosto de 1992, previa firma del “Convenio celebrado entre la Prelatura de El Salto, Dgo y la Provincia de México Norte de los Hermanos de las Escuelas Cristianas”, llegaron los tres Hermanos fundadores de la nueva comunidad: HH. Pedro Córdoba Concha, Pedro Vela Rodríguez y Francisco Barba Arámbula y se establecieron definitivamente el 2 de Septiembre de 1992. El nombre del nuevo Centro fue “Centro Cultural y Social La Victoria”, ubicado en la Calle Madroño de la Colonia La Victoria de El Salto, P.N. Dgo.

HH. Everardo Máquez, Visitador y HH. Pedro Córdoba Concha, Pedro Vela Rodríguez y Francisco Barba Arámbula
Los objetivos del Centro fueron establecidos de común acuerdo desde sus inicios por el P. José y los Hermanos fundadores de la Comunidad:
1. Proporcionar educación cristiana especialmente a los jóvenes de 15 a 25 años.
2. Favorecer el surgimiento de comunidades de vida cristiana, tanto juveniles como de adultos.
3. Formar agentes de pastoral para la Prelatura.
Así como los criterios de acción:
1) Insertarse en la realidad pastoral de la Prelatura.
2) Responder a las necesidades de educación humana y cristiana de la población.
3) Formar y acompañar a los agentes de pastoral en las áreas de la promoción humana y de la evangelización.
4) Fomentar y consolidar comunidades de vida cristiana en los pueblos de la Sierra.
5) Solidarizarnos con seglares comprometidos que junto con los Hermanos realicen la obra educativa de la educación popular.
6) Vivir siempre en comunión y participación con la Iglesia local.
En El Salto el Sr. Obispo Manuel Mireles Vaquera aprovechó la llegada de los tres Hermanos para impartir cursos por la mañana en el Seminario de la Prelatura. Por las tardes prestaron servicio en varias formas: cursos bíblicos semanales, exposición de temas doctrinales y método Billings a matrimonios, retiros para jóvenes, cursos a ministros de la eucaristía, curso a catequistas. A criterio del Hno. Visitador, Miguel Angel Alba, esta distribución del tiempo no era la esperada. Al abrir la comunidad en El Salto la idea era que se coordinaran totalmente con el Sr. Cura José Anaya para proyectarse en la Prelatura de manera ordenada y sistemática. Pero lo que la comunidad vivía no era exactamente esto sino totalmente dependiente del Sr. Obispo Manuel Mireles Vaqueraen el Seminario de la Prelatura y por eso el Hno. Miguel Ángel, Visitador, decidió cambiar a los Hermanos de la comunidad de El Salto y reemplazarlos por otros que estuvieran vivieran lo proyectado por el Distrito.
En un viaje que hicimos el Hno. Miguel Ángel, Visitador y yo de Hermosillo a Cd. Obregón me comentó la situación y su punto de vista. En definitiva era cambiar totalmente la comunidad fundadora y enviarme a mí, Hno. Lorenzo y a los Hermanos Manuel Ramón Camou y Pablo Rodarte Rojas para coordinarnos con el Sr. Cura José Anaya, párroco de El Salto. Y así fue en Julio de 1994.
En Diciembre de 1993, el Hno. Francisco Barba Arámbula ya había sido enviado a la Comunidad de Guadalajara. En Julio de 1994, el Hno. Pedro Vela asumió el cargo de Director de la Comunidad de Tijuana y el Hno. Víctor (Pedro Córdoba) fue transferido a la Comunidad del Regio Contry, en Monterrey N.L.
Nosotros tres los Hermanos Manuel Ramón Camou, Pablo Rodarte Rojas y Lorenzo González nos instalamos en el Centro cultural y social la Victoria el 26 de agosto de 1994.
Solicitamos cita y nos presentamos con el Sr. Obispo Mireles para “disculparnos” ya que “no nos sería posible seguir las tareas que él había encomendado a los Hermanos fundadores de la comunidad de El Salto, pues traíamos otras indicaciones de parte de nuestros Superiores.” No le pareció del todo bien, al Sr. Obispo, pero tuvo que aceptarlo. Nosotros fuimos luego con el Sr. Cura José Anaya, para comentarle que tomaríamos algún tiempo distancia de la Prelatura, visitando diferentes experiencia misioneras que nos capacitaran y motivaran para colaborar de la mejor forma que nos fuera posible, con él, en la evangelización de la Prelatura de El Salto.
Optamos por alejarnos de El Salto algún tiempo y nos fuimos a conocer dos experiencias misioneras fuera de El Salto.
Del 17 al 24 de septiembre de 1994: convivimos con la Comunidad de Nuestra Señora de la Montaña de Ayahualulco, Ver. del Distrito México Sur. Los Hermanos atienden un internado de 30 niños indígenas y una Telesecundaria. Quedamos edificados por la convivencia con los niños y por la alegría, entrega y profesionalismo educativo y hospitalidad de los Hermanos.
Del 28 de septiembre al 1 octubre de 1994 convivimos en Chinatú, Chih. con las comunidades de Hermanos maristas y de sacerdotes jesuitas. El Hno. Alfredo Alba Olvera, marista nos recibió muy amablemente. Admiramos la excelente labor, en los internados y talleres que las dos comunidades realizan a favor de los niños y jóvenes tarahumaras. 12 Voluntarios (hombres y mujeres) están unidos de tiempo completo a la comunidad de los Hermanos maristas ofreciendo sus servicios.
Con esas bellas realizaciones y experiencias regresamos gozosos a El Salto, P.N. Dgo. Nos pusimos a las órdenes del P. José Anaya Rodríguez, Párroco de la localidad. De acuerdo con él planeamos nuestras actidades, en primer lugar en el mismo Salto y luego en los pueblos de la Sierra.
Seguimos algún tiempo en el Salto dando continuidad, en lo posible, a lo realizado por la comunidad anterior.
Pero de acuerdo al Sr. Cura José Anaya comenzamos a irradiar en la Prelatura:
Parroquia de Miravalles, servicio a Catequistas y Ministros de la Eucaristía en varias comunidades: Las Pintas, Las Vegas, Veracruz de la Sierra, Vencedores. Asesoría al Sr. Cura en la elaboración de su Plan de Pastoral.
Parroquia de Tayoltita: lugar lejano de El Salto y camino en mal estado, pero a pesar de ello, contando con el decido apoyo de su párroco, el P. Juan Pablo de la Torre Ledesma, ofrecimos nuestros servicios a las comunidades de San Manuel, San Vicente, San Luis Villa Corona, La Boquilla de San Luis y Tayoltita. Y en la población de Tayoltita realizamos un exitoso Encuentro juvenil.
Del 14 al 27 de noviembre 1994 y toda la comunidad acompañamos, al Sr. Obispo y al P. José Anaya en su recorrido por la áreas de dificil acceso de la Prelatura. Largo, muy largo recorrido, frecuentemente montados en mula, atravesando ríos, barrancas y pésimos y estrechos caminos. Los pueblos que visitamos fueron: Naranjos, Higueras, el Huinacastle, La Puerta del Gallo, Tierra Blanca, la Mesa de San Pedro, Las Lagunas, La Palma, El Palmar, La Formación, El Molino, El Campamento y la Petaca. Nuestra labor fue de apoyo a la vivencia de los sacramentos impartidos por los sacerdotes, pero aprovechamos para animar a los Ministros de la Eucaristía que el P. Goyo comenzaba a formar, y para motivar y suscitar comunidades de Catequistas en cada población. Los invitamos al Curso para Catequistas que ofrecimos del 9 al 11 de diciembre 1994 en El Salto. La respuesta de los Catequistas o posibles Catequistas de todos esos pueblos fue muy positiva.
Regresamos a El Salto después de esas largas, pero fructíferas andadas. Acondicionamos nuestra “Aula magna” (el salón más espacioso de nuestra casa) 12m x 7m para futuros cursos que previmos impartir.
Enero a Julio 1995.
Durante este Semestre recibí la feliz noticia de que los Hermanos del Distrito de San Francisco, Calif. USA nos regalaban un Autobús bautizado como el “Panchito” por ser regalo del Distrito de San Francisco.
Asesorados por el P. José Anaya nos organizamos para las múltiples actividades previstas de los meses de enero a julio de 1995. Todo lo previsto y que señalo a continuación, lo fuimos realizando con entusiasmo y disciplina de acuerdo al P.José.
– En febrero 97 recibimos un valioso donativo de Adveniat de Alemania que nos permitió comprar nuestra flamante camioneta de tres toneladas, la Alemana. El P. José Anaya procedió a bendecirla.
Pasó el tiempo, siempre trabajando unidos al P. José Anaya.
Y llegó el año 2000 realizamos en el mes de mayo una misión en la Parroquia de San Juan de Camarones. Al concluirla, el 17 de mayo de ese año 2000, terminada la misa que celebró el Sr. Obispo Mireles, ocurrió, regresando a El Salto, el terrible y dolorosísimo accidente en el que Adriana Cedillo Cortés, Voluntaria lasallista, fue llamada por el Señor al cielo. Fue un hecho tremendamente doloroso. Su cuerpo fue llevado a Gómez Palacio, de donde era ella.
La Misa de cuerpo presente, se atrasó más de una hora por petición de los papás de Adriana que deseaban que llegara la Comunidad entera de Voluntarios, pero por el percance mecánico nos atrasamos mucho.
Con los heridos, Tony (María Antonia) Garza Jasso, Paty (María Patricia) Muñoz Díaz, Marisol Revilla Robles y Paco (Juan Francisco) Espinoza Lerma llegamos muy tarde a misa. Avanzamos por enmedio de las filas. Yo llorando. En la misa se estaba iniciando la oración del Padre nuestro. Los Voluntarios y familiares estaban formando un círculo alrededor del féretro de Adriana. Yo me inserté y dí las manos a los que me tocaron de un lado y del otro, sin verlos. Pero en el momento de la paz sí me giré. A mi lado estaba, para mi gran sorpresa, el papá de Adriana. Y él se me lanzó a abrazarme y pedirme perdón por todo lo que había pensado contra mí, pues había jurado vengarse conmigo. Lloré más y él también.
La Misa fue Eucaristía de Gloria y de Resurrección presidida por el P. José Anaya, párroco de San Francisco de Asís de El Salto, nuestro gran amigo y afiliado al Instituto y por el P. Miguel García, también gran amigo nuestro, capellán del templo de Cristo Rey de la Colonia La Victoria.
La parroquia de Gómez Palacio Dgo, estaba completamente llena, además de los Voluntarios participaron muchos jóvenes misioneros de Semana Santa. La Comunidad de Hermanos, Voluntarios y Ex-voluntarios unidos todos alrededor de su hermana y amiga Adriana. Los cantos se elevaron fuertes y llenos de fe, unidos con muchas lágrimas y mucho dolor.
Terminó la misa y allí, delante del cuerpo de Adriana, el pa se disculpó con todos nosotros y nos pidió recibir las cenizas de su hija en El Salto, porque “allí, con ustedes es donde ella vivió más feliz”. Y él agregó: “No perdí a una hija, gané muchos hijos e hijas…pues ustedes son sus hermanos. Estoy a sus órdenes, mi casa es su casa, gracias por tanto cariño y por tanta ayuda que dieron a mi hija”.
Resonó al final como despedida el Himno del Voluntariado:
La Sierra lugar de trabajo
Esfuerzo y creación
Un proyecto de nueva evangelización.
De distintos lugares
Los llama a trabajar por El,
Jóvenes que responden a un Amigo Fiel.
SÉ VOLUNTARIO POR SIEMPRE
DE DIOS,
VOLUNTARIO DE CORAZÓN,
SIENTE EL LLAMADO Y ESCUCHA
SU VOZ.
Y DE LA SALLE NUESTRA INSPIRACIÓN.
Tus panes y tus peces
El multiplicará
Para que sirvas, enseñes y ames a los demás.
Los signos de nuestra misión
Unidos en comunidad
Amistad y oración con María en fraternidad.
Posteriormente organizamos un Viaje-Peregrinación a Inglaterra, Francia, Italia, Roma e Israel y a la Jornada Mundial de la Juventud con el Papa Juan Pablo II, del lunes 18 de julio al lunes 22 de agosto, 2000.
En el viaje participaron: 2 Sacerdotes, 4 Hermanos lasallistas, 25 Voluntarios o exvoluntarios, 11 Familiares o amigos en total: 42 viajeros.
Entre los viajeros iban: el P. José Anaya Rodríguez y el P. Miguel García Dávila.
Bendita compañía que nos celebraron misa diaria durante todo el recorrido, disfrutando además siempre la muy amable compañía del P. José siete años después, el 1 de noviembre de 2007 fue llamado por el Padre a los 74 años.
Los viajeros:
Nombre
P. José Anaya Rodríguez
Cornelio Amando Anaya Rodríguez
P. Miguel García Dávila
Hno, Lorenzo González Kipper
Hno. Manuel Ramón Camou Bórquez
Hno. Juan José Martín del Campo y Noriega
Hno. José Ramiro Montaño Sánchez
Enrique Carlos Mercadillo González
Juan Fidel Aguilar López
Rosa María Aguilar López
Ana Celia Aguirre Villarreal
Miriam Catalina Aldana Martínez
Luisa Ilda Alvarado Navarro
Eduardo Avalos Gutiérrez
Ana Cecilia Cárdenas Casanueva
Mariali Cárdenas Casanueva
Evelín Casas Parada
Rosa Argelia Castro Valdés
Pablo De la Torre Carrillo
Jesús Guillermo Espinosa Gracia
Eréndira Flores González
Araceli Yolanda Flores Montemayor
Martha Lorena Flores Montemayor
María del Roble García Rodríguez
Claudia Golarte Alcaraz
María Guadalupe Gurrola Zamarripa
José Felipe Hernández Legaria
Karla Alejandra Hernández Trujillo
Fidel Alejandro Martínez Alvarado
Mónica Martínez Alvarado
Ana Cecilia Méndez Monreal
Carlos Jaime Ortiz Alvarado
Diego Ortiz de Montellano Salas
Juan Ramírez Ramírez
Gilberto Ramos Iduñate
Salvador Alberto Robles Ramírez
Olga Aseneth Salazar García
Karla María Sotelo Muro
Brenda Athalia Togno Peirce
Ana Teresa Villarreal Montemayor
Germán Zubía Salazar
